Archivos para GUSTAV KLIMT

ORACIÓN DE UN DESOCUPADO

Posted in General with tags , , on 15 enero 2014 by Pilar Rojas Martínez

ImageEl árbol de la vida. Gustav Klimt

Padre,
desde los cielos bájate, he olvidado
las oraciones que me enseñó la abuela,
pobrecita, ella reposa ahora,
no tiene que lavar, limpiar, no tiene
que preocuparse andando el día por la ropa,
no tiene que velar la noche, pena y pena,
rezar, pedirte cosas, rezongarte dulcemente.

Desde los cielos bájate, si estás, bájate entonces,
que me muero de hambre en esta esquina,
que no sé de qué sirve haber nacido,
que me miro las manos rechazadas,
que no hay trabajo, no hay,
bájate un poco, contempla
esto que soy, este zapato roto,
esta angustia, este estómago vacío,
esta ciudad sin pan para mis dientes, la fiebre
cavándome la carne,
este dormir así,
bajo la lluvia, castigado por el frío, perseguido
te digo que no entiendo, Padre, bájate,
tócame el alma, mírame
el corazón,!
yo no robé, no asesiné, fui niño
y en cambio me golpean y golpean,
te digo que no entiendo, Padre, bájate,
si estás, que busco
resignación en mí y no tengo y voy
a agarrarme la rabia y a afilarla
para pegar y voy
a gritar a sangre en cuello

Juan Gelman

 

LAMENTO POR EL ARBOLITO DE PHILIP

Posted in poesia with tags , , on 4 enero 2012 by Pilar Rojas Martínez

El árbol de la vida. Gustav Klimt

philip se sacó la camisa servil

llena de tardes de oficina y sonrisas al jefe

y asesinatos de su niño románticamente hablando

su niño operado cortado transplantado injertado

de bucólicas primaveras y Ginger Street volando alto verdadera

en la tarde de agosto cruel o gris

se quedó en pecho philip y cuando

se quedó en pecho hizo el recuento feliz de cuando:

le sacó la lengua al maestro (a espaldas del maestro)

le hizo la higa a la patria potestad (a espaldas de la patria potestad)

formó cuernitos con la mano contra toda invasión maternal

[(a espaldas de toda invasión maternal)

se burló del ejército la iglesia (a espaldas del ejército la iglesia)

en general de cuando

ejerció su rebelde corazón (dentro de lo posible)

fortificó sus entretelas acostumbradas al vacío (siempre que el tiempo lo permitía)

engañó a su mujer (con permiso)

philip era glorioso esas noches de whisky y hasta vino

exóticamente consumido con referencias a la costa del sol

una palabra encantadora lo detenía semanas y semanas a su alrededor sol por ejemplo

o sol digamos

o la palabra sol

como si philip buscara lejos de la sociedad industrial

fuentes de luz fuentes de sombra fuentes

qué coraje hablar del sol

como suele ocurrir philip murió

una tarde lenta amarilla buena callada en los tejados

no hablaremos de cómo lo lloró su mujer (a sus espaldas)

o el ejército la iglesia (a sus espaldas)

o el mundo en particular y en general súbitamente de espaldas:

su viuda le plantó un arbolito sobre la tumba en Cincinnati

que creció bendecido por los jugos del cielo

y también se curvó

Y si alguien piensa que lo triste es la vida de philip

fíjese en el arbolito le ruego

fíjese en el arbolito por favor

hay varias formas de ser mejor dicho

muchas formas de ser:

llamarse Hughes

hablar arameo mojarlo con té

estallar contra la tristeza del mundo

pero a ustedes les pido que se fijen

en el curvado arbolito

tiernamente inclinado sobre philip

su pecho en pena en piel como se dice

ni un pajarito nunca

cantó o lloró sobre ese árbol

verde y todo inclinado

inclinado.

JUAN GELMAN

SONETOS MEDICINALES

Posted in poesia with tags , , , on 6 enero 2011 by Pilar Rojas Martínez

Gustav Klimt. Hygeia, detalle

¡AVANTI!

Si te postran diez veces, te levantas

Otras diez, otras cien, otras quinientas…

No han de ser tus caídas tan violentas

Ni tampoco, por ley, han de ser tantas.

Con el hambre genial con que las plantas

Asimilan el humus avarientas,

Deglutiendo el rencor de las afrentas

Se formaron los santos y las santas.

Obsesión casi asnal, para ser fuerte,

Nada más necesita la criatura

y en cualquier infeliz se me figura

Que se rompen las garras de la suerte…

¡Todos los incurables tienen cura

Cinco segundos antes de la muerte!

 

¡PIU AVANTI!

No te des por vencido, ni aún vencido,

No te sientas esclavo, ni aún esclavo,

Trémulo de pavor, piénsate bravo,

y arremete feroz, ya mal herido.

Ten el tesón del clavo enmohecido,

Que ya viejo y ruin vuelve a ser clavo;

No la cobarde intrepidez del pavo

Que amaina su plumaje al primer ruido.

Procede como Dios que nunca llora,

O como Lucifer, que nunca reza,

O como el robledal, cuya grandeza

Necesita del agua y no la implora…

iQue muerda y vocifere vengadora,

Ya rodando en el polvo tu cabeza!

 

¡MOLTO PIU AVANTI!

Los que vierten sus lágrimas amantes

Sobre las penas que no son sus penas;

Los que olvidan el son de sus cadenas,

Para limar las de los otros antes;

Los que van por el mundo delirantes,

Repartiendo su amor a manos llenas,

Caen, bajo el peso de sus obras buenas

Sucios, enfermos, trágicos… ¡sobrantes!

¡Ah! ¡Nunca quieras remediar entuertos!

¡Nunca sigas impulsos compasivos!

¡Ten los garfios del odio siempre activos,

Y los ojos del Juez siempre despiertos!…

¡Y al echarte en la caja de los muertos,

Menosprecia los llantos de los vivos!

 

MOLTO PIU AVANTI ANCORA!

El mundo miserable es un estrado,

Donde todo es estólido y fingido,

Donde cada anfitrión guarda escondido

Su verdadero ser, tras el tocado.

 

No digas tu verdad ni al más amado;

No demuestres temor ni al más temido;

No creas que jamás te hayan querido

Por más besos de amor que te hayan dado.

Mira cómo la nieve se deslíe

Sin que apostrofe al sol su labio yerto,

Cómo ansía las nubes el desierto

Sin que a ninguno su ansiedad confíe…

¡Trema como el Infierno; pero ríe!

¡Vive la vida plena, pero muerto!

 

¡MOLTISSIMO PIU AVANTI ANCORA!

Si en vez de las estúpidas panteras

y los férreos estúpidos leones,

Encerrasen dos flacos mocetones

En esa frágil cárcel de las fieras,

No habrían de yacer noches enteras

En el blando pajar de sus colchones,

Sin esperanzas ya, sin reacciones

Lo mismo que dos plácidos horteras;

Cual Napoleones pensativos, graves,

No como el tigre sanguinario y maula,

Escrutrarían palmo a palmo su aula,

Buscando las rendija, no las llaves…

¡Seas el que tú seas, ya lo sabes:

A escrutar las rendijas de tu jaula!

ALMAFUERTE